Binyam Mohamed, ciudadano etíope residente en el Reino Unido, fue detenido en Pakistán en 2002 y entregado a la custodia estadounidense. Desde entonces y hasta su liberación, en 2009, estuvo recluido en varias prisiones (Marruecos, Afganistán, Guantánamo) donde fue sometido a presuntas torturas y malos tratos. En 2007, el Comité de Inteligencia y Seguridad (ISC) -un comité de parlamentarios del Reino Unido nombrados por el primer ministro y que le presentan informes a él directamente publicó un informe sobre la participación del Reino Unido en el caso de Binyam Mohamed. El informe fue objeto de censura antes de su publicación. Amnistía Internacional considera que la investigación del ISC carecía de la independencia necesaria frente al gobierno. El ISC, no obstante, confirmó que los servicios de seguridad británicos conocían los planes de Estados Unidos de transferirlo desde Pakistán. El gobierno británico, presionado por una prolongada campaña por parte de abogados y activistas de derechos humanos del Reino Unido, solicitó formalmente la liberación y devolución de Binyam Mohamed. Dicha solicitud fue denegada por el gobierno estadounidense. En febrero de 2009, finalmente, Binyam Mohamed quedó en libertad y se le permitió regresar al Reino Unido. Aún están por responder algunos interrogantes sobre el trato dispensado a Binyam Mohamed durante los años que estuvo recluido. Se teme que agentes de los servicios de inteligencia británicos fueran cómplices de su tortura y que, conociendo que estaba siendo maltratado en prisiones y centros de detención extranjeros, no hicieran nada para poner fin a los abusos. Representantes del gobierno de Estados Unidos han admitido que el trato recibido por Binyam Mohamed constituyó tortura u otros malos tratos. La UE debe pedir al gobierno del Reino Unido que investigue la implicación de los servicios de inteligencia y sus agentes y que garantice que en las investigaciones se dispone de todas las fuentes de información ...